Álbum ilustrado, cómic, libros infantiles y juveniles

Birgitta Sif

Birgitta Sif

La ilustradora que dice que las imágenes son su primer idioma. Y se nota.

Hay autoras que escriben con palabras. Birgitta Sif escribe con imágenes. "Las imágenes son mi primer idioma", dice ella misma, y se nota en cada trazo: antes de que haya texto, ya hay una mirada.

Nacida en Reikiavik, Islandia, estudió diseño en la Universidad de Cornell y obtuvo su máster en ilustración de libros infantiles en la Cambridge School of Art. Por el camino, trabajó en redacciones de periódicos, pasó por los departamentos de arte de HarperCollins y Henry Holt en Nueva York, y cruzó el Atlántico para estudiar en Cambridge, donde Walker Books le ofreció trabajar juntos. A veces el desvío más largo es el camino directo.

Su técnica es aparentemente sencilla: lápiz y color digital. Pero hay en sus ilustraciones una calidez difícil de explicar técnicamente. Los personajes tienen peso emocional, los fondos respiran, y cada página parece haber sido dibujada con la concentración que se pone en escribir una carta importante. Su álbum Oliver, sobre un niño que se siente un poco diferente al resto, fue finalista de la Medalla Kate Greenaway —el reconocimiento más importante de la ilustración infantil en lengua inglesa— y ha sido avalado por Amnistía Internacional. En 2024, su relato ilustrado "Héctor, el coleccionista nocturno" fue seleccionado entre más de 3.500 obras de 81 países para la Exposición de Ilustradores de la Feria de Bolonia.

En Andana publicamos Allá donde vayas, mi amor irá contigo, ocho historias escritas como cartas de un padre o una madre a su hijo o hija, sobre las cosas que importan de verdad: la resiliencia, la esperanza, el valor de empezar de nuevo cuando algo se derrumba. Un libro que no tiene una edad exacta, porque lo que contiene no caduca. También disponible en catalán: Allà on vagis, el meu amor anirà amb tu.

Birgitta Sif vive ahora en Cambridge con su familia. Trabaja desde un rincón del salón con vistas al jardín, en los momentos que le dejan libres sus hijas. Como si el lugar importara menos que la mirada que traes a él.